El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…


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Sabiduría en la Palabra de Dios

Sabiduría en la Palabra de DiosNo es lo mismo conocimiento que sabiduría. El conocimiento se puede adquirir estudiando o practicando alguna actividad. Pero la verdadera sabiduría sólo se puede recibir leyendo, meditando y obedeciendo a lo que dice la Palabra de Dios.

Hay mucha gente inteligente, y no muchos sabios. Se ha descubierto que existen varias clases de Inteligencia (emocional, lingüística, lógico-matemática, musical, etc.) pero no son más que formas de describir los dones o habilidades con que Dios dota a cada uno en particular. En cambio la sabiduría de Dios engloba a todas estas disciplinas dándoles un sentido, un propósito. Mucha gente con capacidades extraordinarias no saben que les ha sido dado por Dios y por lo tanto no lo agradecen. El pecado de soberbia les hace pensar que todo lo que tienen o logran, es por su propio mérito.

Jesucristo es la personificación de la sabiduría de Dios, Él es verdad y en Él se encuentran los misterios de la ciencia y la sabiduría.

“Porque mi boca proferirá la verdad,
abominación a mis labios es la impiedad.
Conforme a la justicia son todas las palabras de mi boca,
no hay en ellas nada torcido ni perverso.
Todas son sinceras para el que entiende,
y rectas para los que han hallado conocimiento.
Recibid mi instrucción y no la plata,
y conocimiento antes que el oro escogido;
porque mejor es la sabiduría que las joyas,
y todas las cosas deseables no pueden compararse con ella.

Yo, la sabiduría, habito con la prudencia,
y he hallado conocimiento y discreción.
El temor del Señor es aborrecer el mal.
El orgullo, la arrogancia, el mal camino
y la boca perversa, yo aborrezco. Mío es el consejo y la prudencia,
yo soy la inteligencia, el poder es mío.
Por mí reinan los reyes,
y los gobernantes decretan justicia.
Por mí gobiernan los príncipes y los nobles,
todos los que juzgan con justicia.
 Amo a los que me aman,
y los que me buscan con diligencia me hallarán.
 Conmigo están las riquezas y el honor,
la fortuna duradera y la justicia.
Mi fruto es mejor que el oro, que el oro puro,
y mi ganancia es mejor que la plata escogida.
Yo ando por el camino de la justicia,
por en medio de las sendas del derecho,
para otorgar heredad a los que me aman
y así llenar sus tesoros.”

Proverbios 8:7-21

Gloria


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Publicidad de Lotería de Navidad 2016 y la mentira “piadosa”

tazones-noche855Aquí en España es un revuelo cuando salen las publicidades de fin de año, tanto de Lotería de Navidad como de Cava Freixenet. La gente tiene cierta expectativa, porque normalmente son videos bien elaborados y cada año tratan de superar al anterior. Video

Este año el de la lotería de Navidad está rodado en Tazones, un pueblo idílico de la costa de Asturias. El video, estéticamente muy cuidado, refleja la vida de un pueblo típico español. Pero nada más verlo me produjo un mal sabor de boca. Está basado en la mentira. Se trata de una abuela que se confunde viendo la televisión y piensa que le ha tocado la lotería. A partir de ahí , y para no decepcionar a la anciana, se desencadenan todo tipo de engaños y mentiras en las que se ve envuelto todo el pueblo.

A algunos les puede parecer enternecedora esa secuencia de mentiras de las mal llamadas piadosas, pero a mí me produjo un choque frontal. Ya de por sí los juegos de azar no me gustan y que estén relacionados con la Navidad tampoco me parece lo más apropiado. Teniendo en cuenta que la celebración de la Navidad tampoco tiene nada que ver con el cristianismo Bíblico,  el video está basado en una “cadena” de mentiras, me parece lo máximo del mal gusto.

Pero al parecer, sólo me produjo esto a mí, mis compañeras parecían estar de lo más encantadas con la publicidad… Es tan cierto lo que dijo nuestro Señor: “Mi reino no es de este mundo.” y Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Porque Cristo es la verdad y aborrece la mentira. De hecho para esto vino Jesús a este mundo: “Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”

Gloria


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El principio de la sabiduría

El principio de la sabiduría

“El principio de la sabiduría es el temor del Señor, buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre.” (salmos 111:10)

La sabiduría es y está en Dios, Él es la fuente de toda prudencia y entendimiento. Los hombres podían en el principio disfrutar plenamente de toda esa ciencia, sin límites y sin secretos. Pero creyeron la mentira de Satanás: “seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” y no tuvieron temor de Dios. Quisieron ser sabios sin Dios, ser ellos la fuente de sabiduría y “cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador”, por eso, como expresa magistralmente Pablo en la carta a los Romanos: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”(Romanos 2:21-23)

“En el libro de Proverbios, uno de los libros de la Biblia considerados sapienciales, la sabiduría comienza por Dios; su centralismo, su situación básica se da por sentado en todo el libro. Los sabios y los justos se ponen a un mismo nivel. Se trata de aquellos que confían en Dios y le conocen y reflejan esta confianza y este conocimiento mediante su conducta recta y amorosa hacia sus semejantes, de acuerdo con principios divinamente aprobados. Lo bueno y lo malo están vinculados con la recompensa y el castigo, puesto que Dios incorpora en sí mismo el amor y la justicia, de manera que debe promover el bien y contrarrestar el mal.”
(Kenneth A. Kitchen, comentario de introducción al libro de Proverbios Biblia Reina Valera 1960)

El rey Salomón es conocido como “el sabio Salomón”, porque según la misma Escritura, nadie tuvo en su tiempo tanta sabiduría como él. ¿Y cómo la logró? ¿estudiando? La sabiduría no es sinónimo de conocimiento, aunque lo contiene. La sabiduría es el conocimiento aplicado, o lo que es mejor, obedecido. Salomón fue tan sabio porque le pidió la sabiduría a la única fuente de la misma, a Dios. Dios le dijo que pidiera cualquier cosa que quisiera, y el rey pidió sabiduría… y como esto agradó a Dios se la concedió (¡y en qué forma!) y además le dio todo lo que no había pedido: riquezas, bienes y gloria.

“Nadie otorgó un diploma a Salomón, pero su sabiduría era tanta que hasta la Reina de Saba acudió a su corte para formularle preguntas. No resulta grato escuchar esto para los que intentan ocultar su incapacidad o su ignorancia en el aplauso de los que también son torpes y sin conocimiento, pero el que sabe, no es aquel que dicen que sabe sino el que, de verdad, tiene sabiduría, y el sabio en la Palabra de Dios es el que la conoce pero sobre todo el que vive de acuerdo con ella.”  César Vidal El médico del Sultán, pág 109

¿Quieres ser sabio? Has de acudir a Cristo, “en quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” (Colosenses 2:3)

Pablo desveló la fuente de sabiduría de Timoteo, a pesar de su joven edad.“Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.” 2 Timoteo 3:15 

Una persona puede saber mucho, puede entender mucha ciencia, puede tener multitud de títulos, pero la sabiduría verdadera sólo viene de conocer a Cristo, y obedecerle.

Gloria


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La impronta Divina

El sello de Dios“Dice el necio en su corazón. No hay Dios” (Salmo 14:1) Es una aseveración que sólo puede salir de una decisión tomada con el corazón, que es el centro de la toma de decisiones, es la voluntad expresa de negar su existencia. Todo ser humano tiene la impronta de Dios dentro de sí que es la conciencia. Lo que sucede es que, a pesar de que el ser humano sabe que hay un Dios al que ha de rendir cuentas, porque Él mismo se lo revela a través de la conciencia, tratan de cauterizar ese sello dado por el Creador para seguir haciendo lo que le da la gana, es decir, su propia voluntad.  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad. Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto; porque Dios se lo manifestó.”   (Romanos 1:18-19)

Mucha gente intentará evadir la responsabilidad diciendo que no tuvo acceso a la Ley del Antiguo testamento o al Evangelio del Nuevo Testamento de la Biblia, pero hay una “Ley moral” que es la conciencia, por lo cual no pueden justificarse ante Dios. “Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.” (Romanos 2:15)

Además, el ser humano tiene la revelación de la naturaleza creada por Dios, que da testimonio claro de su existencia, poder y soberanía. “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Romanos 1:20)

La decadencia del hombre comienza por no tener en cuenta a Dios, ni agradecerle, a pesar de que sabe que no se ha hecho a sí mismo, sino que hay un Dios que le creó y al que ha de dar cuentas.  “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” (Romanos 1 :21) Ese envanecimiento y soberbia; ese querer ser independientes de Dios, es el pecado en esencia pura. Su corazón, ¡de nuevo!, el centro de la toma de decisiones, entró en tinieblas por esta causa, y voluntariamente cambiaron la verdad de Dios (Cristo), por la mentira de su mente y empezaron a honrar a las cosas creadas y a sí mismos, antes que a Dios. El hecho de que se identifique con el mono en vez de con su Creador, demuestra la intención velada de evadir la responsabilidad. Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén”.(Romanos 1:25)

Cuando se ha suprimido la conciencia, esa impronta Divina, esa alarma dada por Dios que nos avisa lo que está bien y lo que está mal, cuando se ha anulado tanto, el hombre se entrega por completo a sus apetitos carnales y a toda clase de males (enumerados en los versículos 29 al 31 del capítulo 1 de Romanos), pero no puede disculparse diciendo: “no se lo que hago”. Porque continúa diciendo: “Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” (Romanos 1:32) La frase “habiendo entendido” es importante, porque quiere decir que el hombre sabe que está haciendo mal, y que por eso es digo de muerte, pero prefieren despreciar el diseño inteligente e identificarse con los animales.

Aún así Dios, en su misericordia envió a Cristo a morir por los pecadores, si se arrepienten y se vuelven a Dios. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.  Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.” (Romanos 5:8-9)

Gloria