El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

¿Seré yo?

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¡Cuánto cuesta mirar a uno mismo cuando se trata de culpa! Como dice un dicho popular: ¡qué tendrá la culpa que nadie la quiere! La mayoría de las veces miramos a nuestro alrededor buscando alguien a quien endilgarle lo que nos pasa y encontramos muchas excusas para justificarnos: “Hice esto porque me viene de familia, o aquello porque soy un producto de la sociedad de hoy…”

El ejemplo más claro lo vemos todos los días: la queja contra los políticos y gobernantes de turno. “si tuviéramos unos políticos honrados, esto no pasaría”, “la culpa la tiene el gobierno anterior con su corrupción”, “es que los que están arriba no hacen lo que es debido”, etc. No hay país que se salve de este tipo de comentarios. ¿Por qué nos cuesta tanto reconocer nuestros errores, en definitiva, nuestro pecado? ¿Por qué pensamos que nosotros , en su lugar lo haríamos mejor? La respuesta es simple. Es parte de nuestra naturaleza caída, pero esta tampoco debe ser una excusa. La culpa pasó de ser impuesta a ser olvidada, la gente no quiere hablar de culpa, pero existe una responsabilidad ante Dios sobre nuestro pecado. Hay una condenación sobre nuestras cabezas como pende la piedra de la foto de este post, que el hombre pretende cubrir con el paraguas. La Biblia declara que todos somos pecadores y destinados a la condenación eterna,  pero Dios por amor y misericordia mandó a su único hijo Jesús, que siendo Dios, se humilló al venir a este mundo y ponerse en nuestra misma condición. Él ocupó el lugar que nos correspondía, cargando con el pecado en la Cruz.

En el siguiente relato de la última cena, llama la atención la respuesta de los discípulos, cuando Jesús les indagó quién le entregaría:

“Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar. Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?”  (Marcos 14:18-19)

Nosotros seguramente hubiéramos pensado: ¿será él?, ¿será aquél otro? No hubiéramos pensado que nosotros podríamos ser los culpables.

La Biblia dice que hay alguien que es pecador y que se tiene que arrepentir de haber dado la espalda a Dios toda su vida, de haber creído que podía vivir independiente de Dios. No mires para otro lado sino pregunta: ¿seré yo?

Gloria

 

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Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

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