El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

Orden vs. caos

2 comentarios

Cuando estaba en la escuela de arte, (hice un año solamente porque la carrera de medicina me absorbía el resto del tiempo) recuerdo la lucha que mantenían mis compañeras, señoras mayores en su mayoría, con la profesora. El motivo del desacuerdo era que ellas dibujaban con todo esmero los árboles, las flores y paisajes esforzándose por hacerlo todo prolijo y ordenado. La idea de la profesora era la contraria, quería enseñarles las corrientes “modernas” de arte, el impresionismo, expresionismo y otras que implicaban dibujar cosas sin orden ni sentido alguno. Era frustrante ver cómo después de arduo trabajo, la profesora pasaba por los atriles frunciendo el ceño, torciendo la boca y desaprobando unas estupendas pinturas. Yo, que era la más joven, entendí la consigna y sin dudarlo me puse a hacer manchas sin ton sin son para el impresionismo y figuras humanas grotescas para el expresionismo, hasta me di el “lujo” de hacerle un retrato expresionista a la profesora. Para mí el cuadro era un esperpento, pero a ella le pareció muy “expresionista” y lo paseó oronda por todas las aulas….

 

En ese momento no me di cuenta, pero había algo que no encajaba en esas corrientes de arte moderno. No eran agradables para la vista, ni para el sentido común, eran desordenadas y caóticas. Hay un  motivo por el cual no nos sentimos cómodos ante el desorden: Es porque Dios, el creador de todos y de todo, lo hizo todo ordenado. Dios utilizó su Palabra para crear y ese orden del génesis persiste hasta hoy. Las estaciones se suceden, el día y la noche, los astros respetan sus órbitas y las leyes físicas se cumplen matemáticamente.

De generación en generación es tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y subsiste. Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, pues todas ellas te sirven.” (Salmos 119:90 y 91)

“Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán.” (Génesis 8:22)

Dios no sólo creó todo de forma ordenada y lo mantiene así, sino que estableció un orden para todo: Para el matrimonio, para la familia, para la comunión con Él y con los demás discípulos a través de la Iglesia, los días de trabajo y de descanso, las autoridades, etc. Vemos a través de toda la Escritura el carácter ordenado de Dios.

El ser humano, en cambio, al rebelarse contra Dios por la soberbia de no someterse a Su autoridad, es un ser desordenado y caótico. Con el paso del tiempo, las instituciones de orden que Dios estableció , el hombre las ha ido tergiversando y degenerando. Podría poner muchos ejemplos en los que se ve la naturaleza caída y pecaminosa del hombre alterando el orden de Dios. Pero alguno de éstos son la homosexualidad, los matrimonios gays, la adopción de hijos por estas parejas, la rebeldía de hijos y violencia hacia sus padres, la no obediencia a la autoridad ni policial ni gubernamental, al alcoholismo, la glotonería, la pornografía y un largo etcétera.

Hoy en día lo que está de moda, es el desorden en todas las cosas. Desde algo superfluo como un corte de pelo, hasta algo fundamental y base de la sociedad civilizada como lo es la familia. Se nos dice que todo lo que vemos, la hermosura y perfección del diseño inteligente de Dios, vino del caos de una explosión. Lo más “progre” es saltarse las reglas y no respetar las normas. Estos son los frutos que se recogen del pecado. Volvemos a estar como al principio, en donde la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas lo cubrían todo (Génesis 1:2) Hoy la gente está vacía, perdida y en la oscuridad.

¿Por qué no volver al orden de Dios?. No podemos. La Biblia dice que todos somos pecadores y no podemos hacer absolutamente nada por nuestros medios para acercarnos a Dios. Nuestra única esperanza es la misma Palabra que lo creó todo, el Verbo de Dios, que se hizo carne y habitó entre nosotros: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” (Juan 1:14) Es Cristo, el único que puede llevarnos de nuevo al Padre. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)

La Palabra creadora, el Verbo divino, Jesucristo, te puede devolver el orden, el propósito y la luz a tu vida. Sólo tienes que arrepentirte de tu soberbia y someterte a Él como Señor y Salvador de tu vida. Tienes la Palabra de Dios, la Biblia, llena de sabiduría para llenar ese vacío en tu alma que sólo Dios puede llenar.

Gloria

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Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

2 pensamientos en “Orden vs. caos

  1. buenas ,yo quisiera la receta del pan del peregrino. alguien me la puede compartir, graciass

    • Hola Paola!, aunque mi Blog se llame así, yo nunca lo hice!!, pero no eres la primera que me lo pide, así que buscaré la receta y lo haré!, mi Blog se llama así en sentido espiritual por el Pan de vida que es Cristo y nosotros que somos peregrinos en este mundo…. Besos!!

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