El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

Malditas migajas

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El ser humano está en continua búsqueda. Hay una insatisfacción innata en el hombre que es vista de manera positiva por algunos como una forma de auto superación. Es frecuente pensar que el inconformista es aquél que va a llegar más lejos en esta sociedad.

La codicia es una palabra asociada mentalmente al avaro, al obeso que cuenta sus monedas de oro, pero también la avaricia puede disfrazarse fácilmente bajo la apariencia de un joven “yuppie” que se impone a los de su alrededor pisando a quien haga falta. A este último todos lo catalogará como un “joven ambicioso”. ¿Es un halago?, verdaderamente sí, en el mundo que nos movemos. ¿Son felices tales personas cuando por fin llegan a la cumbre deseada? ¿Llegan alguna vez? ¿No es su propia codicia lo que hace que jamás se sientan satisfechos y vivían vidas miserables? ¿Por qué entonces hay suicidios entre los ricos y exitosos?¿Sus posesiones no les llenan?

La respuesta a esa pregunta es simple: NO. No fuimos creados para perseguir y conseguir cosas. Nos inculcan eso desde que nacemos, estamos rodeados y bombardeados por necesidades creadas que jamás satisfarán nuestra alma. Como un pez creado para vivir, crecer y desarrollarse en el agua, que fuera de ese medio muere, nosotros fuimos creados para vivir, crecer y desarrollarnos en comunión con nuestro CREADOR. Pero el hombre escogió salir de la Presencia de Dios por su pecado de soberbia. Desde ese día, está espiritualmente muerto, pero no lo sabe…

El hombre vive “boqueando” como un pez fuera del agua, tratando de satisfacerse de cosas, relaciones, posiciones, logros, y un largo etcétera. Son MIGAJAS que el enemigo de nuestras almas pone a nuestro alcance como pequeños engaños. En cuanto notamos nuestra desdicha, sale otra migaja nueva y más reluciente. El objetivo es no pensar, tenernos lo suficientemente entretenidos para no reflexionar sobre nuestro propósito en este mundo.

Sólo hay una cosa que puede satisfacer al hombre: volver a tener la comunión con Dios que tenía al principio, en el Edén. El Salmista David expresa esa sed del hombre que sólo se sacia en Dios:

“Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas.”(Salmos 63:1)

El único que puede llevarte al Padre de vuelta es Cristo. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”(Juan 14:6)

Si transitas por Él (Yo soy el camino), si te rindes a Él (Yo soy la Verdad), entonces llegarás a Él (Yo soy la Vida). La migajas de este mundo NUNCA te harán feliz. Sólo te darán una alegría y entusiasmo pasajeros…

Gloria

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Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

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