El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

En busca del silencio perdido

Deja un comentario

silencio_lago¿Te has fijado que hay un gran ausente en nuestros tiempos?: “el silencio”. El ruido lo inunda todo y pasamos rápidamente de una distracción a otra. Hace tiempo escribí un post que se llamaba: “El conectado desconectado” y en él explicaba la dependencia a los aparatos (móvil, televisión, Ipad, ordenador, walkman, etc.) de entretenimiento e información, que hacen que la gente no tenga ni si quiera un instante para pensar con tranquilidad. La situación ha ido a peor en pocos años.

Nuestros abuelos trabajaban durante el día, pero al caer la tarde cada uno se recluía en su casa donde tenía lugar la reunión familiar y en ella se daban las conversaciones trascendentales. Los padres pasaban tiempo con sus hijos y les transmitían sus vivencias, costumbres y creencias. Esos momentos de quietud y aprendizaje, forjaban el carácter de los futuros padres de familia. En cambio hoy, el ritmo vertiginoso está marcado por máquinas de todos los tamaños y para todas las edades.

En el principio de los tiempos, el hombre podía comunicarse libremente con su Hacedor y ese es el propósito de todo ser humano: tener comunión con Dios. Nos proveyó de oídos para escucharle, de un cuerpo para trabajar para Él y de un espíritu, ya que Dios es Espíritu. Toda esta relación ideal se rompió por la desobediencia del hombre, quedando interrumpida la comunión y el propósito del hombre totalmente desvirtuado. Cristo vino a reconciliarnos con el Padre, cargando en la cruz los pecados de los que se arrepienten y le entregan su vida a Él.  Ahora sólo nos hace falta un momento de silencio y quietud para conocerle, dice en el Salmo 46:10 “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”. Si observamos en la Biblia, muchos de los grandes hombres de Dios tenían momentos dedicados a la oración, lectura y meditación de su Palabra. El ejemplo máximo es Jesucristo, que pasaba largas horas de silencio y retiro aún lejos de sus más amados discípulos, para dedicarse a la comunión íntima con el Padre.

¿Cuándo fue la última vez que tuviste momentos de quietud para meditar a acerca del sentido de tu vida? ¿Te has parado a pensar a dónde irás cuando ya no estés en este mundo? ¿Sabías que el principal objetivo para el cual fueron diseñados tus oídos es para escuchar la voz de Dios, y que ésta está sólo reflejada en la Biblia?. ¿Cómo vas a tener la verdadera Vida, esa vida plena y satisfactoria para la cual Dios te creó, si no conoces a Jesús, quien dijo: “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al padre sino por Mí”?. (Juan 14:6) Detente de tu trajín diario de ruido: noticias, bullicio de niños, propaganda política y bombardeo mediático. Apaga la “red” que te tiene cautivo y aún calla de tu mente el pensamiento de auto justificación y medita en este versículo:

“Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, Pues de Él viene mi esperanza.”

(Salmos 62:5)

Gloria Abad

Anuncios

Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s