El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

Ser auténticos representantes de Jesús

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Los discípulos de Cristo eran hombres simples, no habían recibido instrucción formal ni se habían educado en altas escuelas, sin embargo, la gente que los oía hablar, no podía dejar de reconocer que habían estado con Jesús. “Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.” (Hechos 4:13) 

He leído este devocional vespertino de Spurgeon y quise compartirlo porque me tocó de cerca. Si nuestra misión en este mundo, el objetivo para el cual fuimos creados, es ser reflejo de Dios, ¿Cómo podemos lograrlo, sino sólo aprendiendo de quien fue el auténtico reflejo del Padre: Jesucristo? “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.” (Colosenses 1:15)

“Y me seréis testigos”. (Hechos 1:8)

Con el fin de aprender a desempeñar nuestra obligación como testigos de Cristo, veamos Su ejemplo. Él siempre está testificando: en el pozo de Samaria, o en el Templo de Jerusalén: a orillas del lago de Genesaret, o en la montaña. Él está testificando de noche y de día; Sus poderosas oraciones son tan patentes a Dios como Su diario servicio. Él testifica en toda circunstancia a tal punto que escribas y fariseos no pueden cerrar Su boca. Incluso ante Pilato es testigo de la buena profesión. Él testifica con tal claridad, y tan distintivamente que no hay ningún error en Él.

Cristiano, haz de tu vida un claro testimonio. Sea usted como el arroyo cristalino en el que se puede ver cada piedra en el fondo – no como los riachuelos turbios, de los cuales sólo se ve la superficie – sino claro y transparente, para que el amor de tu corazón a Dios y a los hombres, pueda ser visible a todos. No necesitas decir: “Yo soy sincero”, sé auténtico. No te jactes de integridad, sé íntegro. Así sea tu testimonio, de tal forma que los hombres no puedan dejar de verlo. Nunca, por temor del hombre débil, restrinjas tu testimonio. Tus labios han sido tocados con el carbón encendido del altar, que hablen como deben ser los labios que fueron tocados por el cielo. “Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano” (Eclesiastés 11:6). No te fijes en las nubes, ni consultes al viento – a tiempo y fuera de tiempo testifica por el Salvador, y si por causa de Cristo y del evangelio, soportaras algún tipo de sufrimiento, no te encojas, sino regocíjate en Él por el privilegio que te confirió, de ser digno de sufrir con tu Señor; y gózate también en esto – que tus sufrimientos, tus pérdidas, y tus persecuciones se vuelvan la base desde la que, con más fuerza y con mayor potencia, serás un testigo de Jesucristo. Estudia a tu Gran Ejemplo, y llénate de Su Espíritu. Recuerda que necesitas mucha enseñanza, mucha resistencia, mucha gracia, y mucha humildad, si tu testimonio ha de ser para la gloria de tu Señor.

C.H.Spurgeon

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Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

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