El Pan del peregrino

El alimento para vida eterna…

Independencia

Deja un comentario

Al hombre le encanta hablar de independencia: El joven que se “independizó” porque se fue de casa, la mujer que comenzó a trabajar y se “independizó económicamente”, el bebé que deja los pañales, come solo y cada día es más “independiente”, la chica que deja a su novio porque quiere “independizarse emocionalmente”, la región que está en desacuerdo con el gobierno central y pide la “independencia”, el empleado que se pone a trabajar por su cuenta para ser “independiente”, etc. En el fondo de ese ansia independentista, está la rebeldía, el no querer acatar, el no querer obedecer. El pecado: no querer acatar ni obedecer la voluntad de Dios. Querer hacer “lo que me da la gana con mi vida”… cuando el hombre fue creado para DEPENDER de Dios.

En el Edén, el hombre dependió de Dios para vivir, para respirar, para comer, para tener comunicación, para tener compañía, para formar una familia, para trabajar, etc. Dios lo hizo todo: le dio la vida, el aliento (la capacidad de respirar), le dio los alimentos, el privilegio de dialogar con Él, la compañía de los animales, una ocupación creativa y satisfactoria y una familia que formaron Adán y Eva. El hombre no hizo nada, DEPENDIÓ en todo de Dios. (Génesis capítulo 2)

Pero el hombre quiso independizarse de Dios, y esto le trajo graves consecuencias: Cambió la vida con la que había sido creado, por la muerte. Ahora ya no se alimentaba de los frutos que crecían abundantemente, sino tendría que trabajar duro (con el sudor de su frente) para sacar los cardos y espinos que produjo la tierra, ahora tendría los hijos con dolor, tendría que cuidarse porque los animales que antes de la caída eran mansos y dóciles, ahora serían peligrosos y carnívoros. Y lo peor de todo y en lo que más salió perdiendo el hombre con su desobediencia: que ya no tendría esa comunión fluida e íntima con el Padre, sino que al pecar, estaba destituido de la presencia de Dios. (Génesis capítulo 3) y (Romanos 3:23)

IndependenciaCristo vino para devolvernos esa vida plena y verdadera que disfrutaba el hombre en el Edén, “ Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Vino para que podamos otra vez establecer una comunión directa con Dios.”Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” (Juan 1:12)   Él se goza en restaurar esa relación Paterno-Filial de DEPENDENCIA absoluta, de manera que no tenemos que preocuparnos por qué vestiremos o qué comeremos, como los niños pequeños no se preocupan por esas cosas,  porque nuestro Padre sabe de qué cosas tenemos necesidad. Los niños dependen para todo de su padre, para comer, para vestirse, para trasladarse, etc. Por eso dijo Jesús: “y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mateo 18:3) “Hacerse como niños” es la DEPENDENCIA total y absoluta del Padre.

Una vez reconciliados con Dios por medio de la Cruz de Cristo, ¿cómo podemos DEPENDER de Él ?: por medio de Su palabra , la Biblia.

Ella es nuestra lámpara y guía: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. (Salmos 119:105)

 Es nuestro alimento básico, como la leche para los bebés: “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” (1ºPedro 2.2)

 Y sólo podemos crecer con Ella: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.” (Hechos 20:32)

¡BENDITA DEPENDENCIA DE CRISTO!: Su Palabra es la Vida: “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. (Juan 6:63)

Gloria

Anuncios

Autor: elpandelperegrino

Me gusta la imagen del peregrino, porque significa estar de paso... A pesar de tener dos nacionalidades, mi ciudadanía verdadera no está en este mundo. En mi caminar diario, me alimento del Pan que nunca se caduca, el Pan para Vida eterna. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s